miércoles, 25 de febrero de 2009

En el ojo de la tormenta: Fuerzas Armadas dominicana



SANTO DOMINGO.-El involucramiento de militares y policías en acciones violentas de bandas de delincuentes y de los carteles de la droga, ha disparado las alarmas de una población que aterrada y preocupada hoy reclama la ‘necesaria’ e ‘impostergable’ depuración de las matrículas que conforman los organismos represivos del Estado.
Ante una realidad que no puede ser desmentida, sin embargo, confluyen muchas situaciones que convierten problemas internos en los cuarteles en crisis y episodios en que la expulsión de un jefe no significa necesariamente la solución, aunque algunos dimensionan los casos apuntando a ser relevos en eventuales cambios de mandos.
Y en ese entorno se atiza el morbo, en especial dirigido muchas veces por propios compañeros que ven en cada 27 de febrero y/o 16 de agosto la ‘ocasión propicia’ para conspirar contra el incumbente en la búsqueda de ser favorecido por un decreto que lo lleve a dirigir la fuerza.
En otros extremos, hacen coro los opositores políticos y rabiosos denunciantes de la institucionalidad, cuando no por figuras del propio entorno del poder civil partidista, que buscan connotación para tratar de seguir en posiciones privilegiadas.
RivalidadesY aunque hoy la vida en los cuarteles transcurre con menos presiones del poder político y, por ende son mucho menores las tensiones de rivalidades de oficiales y generales poderosos y temidos ñcomo en los años que siguieron la caída de la dictadura de Trujillo y hasta finales de la década de los ’70-, las expectativas de ascensos y de llegar a posiciones de altos mandos provoca no menos revanchismos, ‘serruchaderas de palos’, chismes y hasta acusaciones tras bastidores, pero que llegan a la población militar y civil a través de la nueva oleada de comunicadores pagados y expertos en la diatriba y en propalar el descrédito.
Este es el terreno fértil en que el narcotráfico ha cosechado en los cuarteles, siendo el Caso Quirino el umbral de esta última etapa de involucramiento de algunos ‘hombres de uniforme’ con el crimen organizado, en la conformación de bandas delincuenciales y contubernios con los carteles de la droga.
Cuando José Miguel Soto Jiménez, entonces secretario de las Fuerzas Armadas, advirtió al entonces presidente Hipólito Mejía sobre las operaciones de narcotráfico en que estaba involucrado el ‘teniente’ ñaunque nunca vistió el uniforme- Quirino Ernesto Paulino Castillo, el jefe del Estado y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas lo abochornó diciéndole que no se metiera en eso y, como una bofetada, ascendió al narcotraficante al rango de capitán del Ejército.
Peor ejemplo no podían tener los guardias y policías.
Había, entonces, inmunidad e impunidad para convivir y negociar con el narcotráfico y el crimen organizado, entendieron algunos y lo ejecutaron a la letra.
HistoriaLa época de los complots en los cuarteles, desde la misma caída de Trujillo, en el 1961, el derrocamiento de Juan Bosch por parte de un grupo de generales, la guerra de 1965, las peleas entre los grupos que encabezaban los generales Pérez y Pérez, de un lado, y Ney Nivar Seijas, del otro, las acciones de la banda, la participación activa de los militares en las lides electorales manifestándose con pañuelos rojos en las puntas de los fusiles, pasando por la renuncia de los jefes militares que encabezaba Ramón Emilio Jiménez a mediados de los ’70, hasta la intentona de retener el poder en 1978, fueron actos de un poder militar que se imponía en República Dominicana como en toda Latinoamérica.
La democracia superó esas lacras a tal punto que el plan norteamericano -impulsado con todo vigor en tiempos del Gobierno de Jimmy Carter- tendente a diezmar y hasta pretender cerrar los cuarteles militares en el continente, no prosperó. La nueva generación de militares pensaba ya en la academia, en hacerse profesionales en carreras liberales paralelamente con su trabajo militar y así ocurrió en República Dominicana.
El caso Quirino, sin embargo, constituyó quizás ñy sin quizás- en uno de los elementos que más daño ha hecho a este nuevo proceso entre los militares, que habían logrado recuperarse de los descréditos a que los llevó la política y de una Policía que logró desembarazarse del peligro de los carteles de la droga, tras el episodio de los años ’70 con el sonado caso del coronel Descartes Pérez y con la posterior creación de la DNCD.
Fue entonces que las ejecuciones de un grupo de narcotraficantes colombianos en Paya, Baní, el 4 de agosto del 2008, encendió los bombillos rojos y el asalto a las instalaciones de la empresa Parmalat, la semana pasada, lo que activó las sirenas. En ambos casos, militares y policías fueron protagonistas, por lo que a lo largo de los últimos seis meses, interregno entre ambos episodios, la población ha fijado de nuevo escandalizada su mirada escrutadora en los cuarteles.
Involucrados: Las denuncias y escándalos en que se han visto envueltos militares y policías en los últimos meses han puesto en entredicho la misión de garantes de la seguridad ciudadana que debe regir las acciones de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y la DNCD, por lo que cada episodio en que uno de los miembros de estos organismos se ve involucrado como activo de las fuerzas del crimen organizado, en vez de la imagen de guardianes del orden la sociedad, cuestiona más su papel de cara a la sociedad.
Por Ruddy González, Listin Diario.

sábado, 21 de febrero de 2009

Policía arresta en las últimas horas más de 25 presuntos delincuentes.



La Policía apresó en las últimas horas más de 25 presuntos delincuentes, incluyendo un sargento mayor de esta institución y un civil sorprendidos en flagrante delito mientras robaban un transformador en el kilómetro 8 del tramo carretero El Seibo-Hato Mayor, acciones que demuestran la intensa y efectiva labor preventiva desplegada en todo el territorio nacional.

Mientras que en otros operativos realizados en Monte Cristi, Bonao, y esta capital, se ocupó drogas, herramientas, electrodomésticos, celulares

Dijo que en El Seibo fue herido y apresado Diomedes Jáquez Encarnación, de 21 años, tras ser sorprendido en horas de la noche junto al sargento mayor policial Alberto Antonio Tejada Valera, de 29, robando un transformador en la citada dirección. Un tercer hombre aún no identificado logró escapar de la escena.

Los agentes actuantes manifestaron que cuando los apresados notaron su presencia de inmediato la emprendieron a tiros en su contra, razón por la que repelieron la agresión, impactando a Jáquez Encarnación y apresando al sargento mayor policial que le acompañaba.

La Policía precisó que en la acción se ocupó el carro Toyota Corolla, marrón, placa A000940, una pistola de marca ilegible, calibre 9 milímetro, número B92204, varios pertrechos militares, un radio de comunicación, un cuchillo y herramientas.

De otro lado, la institución del orden indicó que en la calle Altagracia del barrio Francisco Javier, de Monte Cristi, fue apresado Eddy Andrés Taveras Muñoz, de 20 años, a quien se le ocupó 16 porciones de un polvo blanco desconocido presumiblemente cocaína, el cual fue enviado a los laboratorios.

Mientras que en la Ferretería Santa Cruz, ubicada en la carretera Vieja del sector Los Arroces, de Bonao, fue herido y apresado perpetrando un robo Domingo Mendoza Aquino, de 24 años. El detenido, a quien se le ocupó varias herramientas, trató agredir a la patrulla policial con un cuchillo.

Mientras que en Villa Consuelo, en esta capital, fue herido y apresado Valdimir Batista Cepeda, de 27 años, quien junto a varios desconocidos, que lograron escapar, fue sorprendido atracando el Colmado Castillo, ubicado en la calle Eusebio Manzueta esquina Oviedo. Al detenido se le ocupó un carro Honda Accord, gris, placa 414314, mientras que sus acompañantes escaparon con 3 mil pesos sustraídos y las armas de fuego que portaban.

Policía arresta mayor de la Fuerza Aérea


La Policía informó que profundiza las investigaciones para ubicar y apresar a los desconocidos que lograron escapar luego de asaltar anoche vestidos con chalecos negros tipo agentes antinarcóticos, uno de ellos utilizando insignias de teniente coronel, la compañía Parmalat Dominicana, ubicada en la avenida Real, sector Villa Duarte, Santo Domingo Este, por cuyo caso fueron heridos y apresados un mayor de la Fuerza Aérea Dominicana y un civil.

Los apresados son el mayor de la aviación Jorge Luis Vargas Cuello y el civil Marcos Coma, quines presentan heridas de bala en ambas piernas, ocasionadas por integrantes de una patrulla policial que los interceptó cuando escapaban de la referida compañía, donde se originó un enfrentamiento a tiros. Los asaltantes se presentaron al lugar portando armas largas.

El oficial superior fue trasladado bajo custodia policial al hospital Ramón de Lara, de la Fuerza Aérea, mientras que el civil recibe atenciones médicas en el Darío Contreras. La Fuerza Aérea dispuso la cancelación del mayor Vargas Cuello.

La Policía ocupó en poder de los detenidos las pistolas Carandai, Glock, y Jerico calibres 9 milímetros, así como la camioneta Nissan Frontier, blanca, placa oficial, una motocicleta Harley Davison y cuatro celulares, cuya procedencia se investiga.

La institución del orden precisó que los desaprensivos lograron escapar cargando con el dinero sustraído a la referida empresa, donde penetraron tras decir que se trataba de un operativo de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), diciendo el cancelado oficial de la FAD que era un teniente coronel al frente del operativo.

Precisó que tras penetrar a la referida empresa amarraron al vigilante y a los demás empleados, pero se percataron que la Policía había sido alertada debido a que tenían un radio de comunicación con la frecuencia de la institución del orden de inmediato emprendieron la huida cargando con una cantidad indeterminada de dinero.

El jefe de la Policía, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, dijo que investigadores de la institución encabezados por el general Pedro Julio Henríquez Pérez, director de Investigaciones Criminales, quien tiene la misión de ubicar y apresar a los prófugos.

Reiteró que actuará con firmeza para enfrentar la delincuencia en cualquier terreno, tras precisar que los autores del robo a la compañía Parmalat serán apresados a la mayor brevedad.

INFORME POLICIAL: 49 personas sometidas por muertes y heridas de balas



En el pasado mes de enero, la dirección central de investigaciones criminales que dirige el general Pedro J. Henriquez Perez a través de su departamento contra homicidios obtuvo buenos resultados en relación a soluciones de casos que estaban pendientes de esclarecer por los investigadores.
La comandante licenciada Francia Hernández quien dirige el departamento, dijo que el nivel de respuesta en los casos que se han presentado en la parte central, donde las personas involucradas han sido apresadas fue en tiempo record. Dijo que 26 casos por heridas de bala y 19 homicidios, en total 45 casos, se esclarecieron donde los presuntos responsables 22 personas por homicidios y 27 por heridas de balas fueron sometidos a la acción de la justicia.
Entre los sometidos figuran dos adolescentes de 17 años de edad, quienes le provocaron a Marco Antonio Segura Castillo( maicol)de 23 años, heridas de bala cuando el pasado día 22 de enero se encontraba en el parque Braulio Álvarez, ubicado en la calle Tunti Cáceres casi esquina 27, del sector de Villa Consuelo, meciéndose en un columpio. A los dos jóvenes les fue ocupada dos pistola una de la marca Hi-Power, cal. 9mm., no. 385117, y la otra pistola marca Smith & Wesson, cal. 9mm., no. cth2612, que portaban de manera ilegal.
Por otra parte, Juan Carlos de la Rosa Morillo (makaco) de 19 años, y Nelsito Pinales Carvajal (gago) de 21 años, fueron arrestados por su presunta participación en la muerte por herida de bala del raso de la fuerza área Luís Alfredo Martínez Frías, cuando se encontraban en una de las habitaciones del hotel “Unión”, ubicado en la calle Moca, esq. 18, Villa Juana. Las razones no fueron especificadas por los investigadores, en su informe.
En tanto, José Manuel Martínez de los Santos y/o Jonathan Jiménez (morenon) de 26 años y un adolescente fueron apresados por hechos separados. El primero, por tener varios casos pendientes y originarles el día 10 de noviembre del 2007, heridas de balas a Elvis de la Cruz Alcántara de 30 y a la adolescente Ninyeri Alejandra Robin Martínez de 14 años en la calle Francisco del Rosario Sánchez próximo al puente de Guachupita. El segundo, señalado como el presunto autor de ocasionarle herida de bala con una pistola que portaba a Leonardo Hernández Restituyo (Starling) de 34 años, el pasado día 27 de diciembre 2008 en la calle Yolanda Guzmán del sector María Auxiliadora.
por último, fueron arrestados Yonel Diaz Duarte de 23 años, y Kelvin Antigua Santos (kelvillo) de 28 años, quienes son señalados por los familiares del occiso Jhon Alexander Manzueta, (alemán) de 21 años, como los autores del su muerte el pasado día 20 de enero.

viernes, 20 de febrero de 2009

Presidente encabeza acto regional sobre delincuencia y narcotráfico



SANTO DOMINGO.- Al cierre del 2008, la tasa de criminalidad en la República Dominicana era de un 20.2 por ciento, según reveló ayer el Secretario de Interior y Policía, Franklin Almeyda Rancier, durante el acto inaugural de la “Conferencia Ministerial sobre Tráfico ilícito de drogas, delincuencia organizada transnacional y terrorismo, como desafío para la seguridad y desarrollo del Caribe”, que encabezó este mediodía el presidente Leonel Fernández en la Cancillería. En la actividad participan representantes de 18 países.
La conferencia, que tiene como objetivo adoptar una declaración política y un plan de acción para prevenir y combatir el tráfico ilícito de drogas y la delincuencia en la región, es organizada por la Oficina de las Naciones Unidas Contra las Drogas y el Delito (ONODC) y el Gobierno Dominicano.
La actividad inició hace dos días, el pasado martes 17, con una reunión de expertos en materia de narcotráfico, terrorismo y seguridad nacional. La reunión se extendió hasta ayer, mientras que hoy se dio inicio formal con un acto en el que intervinieron el secretario de Interior y Policía, Franklin Almeyda Rancier, el director general de las Naciones Unidas en Viena, Antonio María Costa y el secretario General del CARICOM, Edwin Carington.
María Costa hizo un llamado a las naciones de la región para que protejan El Caribe y sean responsables en cuento a funciones de seguridad del Estado. Dijo que el narcotráfico y la corrupción se encuentran en un nivel “muy alto”, aunque señaló que en la República Dominicana, según informes que tiene, este flagelo se ha reducido considerablemente.
El diplomático aseguró que se necesita unidad para el combate contra la corrupción, para limitar el lavado de dinero y controlar los activos. Señaló que los banqueros a nivel regional no tienen una reputación muy buena y que no hay más secretos bancarios, al tiempo que aplaudió la recuperación de Haití en cuanto a sus activos.
En tanto que Franklin Almeyda señaló que el Caribe es un “arco” en la mira de quienes trafican con drogas por su característica geográfica.
Dijo que el contrabando de drogas en el área desarticula y afecta el tejido social de esas naciones y señaló que la región no tiene un mercado que demande el uso de esos estupefacientes, forzando el consumo, lo que según dijo aumenta la violencia. Aseguró que para finales del 2008 la tasa de criminalidad en el país estaba situada en un 20.2 por ciento.
Señaló que el Caribe requiere mayores recursos técnicos, capacitación y tecnología actualizada para controlar el tráfico y consumo de drogas.
En el evento participan ministros de justicia y seguridad de los Estados del Caribe Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Cuba, Grenada, Guyana, Haití, Jamaica, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y Las Granadinas, Surinam y Trinidad y Tobago.
En calidad de observadores asistieron representantes de Canadá, Francia, España, Suiza, Los Países Bajos, El Reino Unido, Estados Unidos, México y Venezuela.

jueves, 19 de febrero de 2009

Policía rescata en Mendoza, Santo Domingo Este, joven había sido secuestrado.


SANTO DOMINGO.-Agentes policiales adscritos a la Unidad Antisecuestros rescataron ayer en el sector de Mendoza, en Santo Domingo Este, a un hombre de 23 años que había sido secuestrado y torturado por cuatro hombres y una mujer que exigían un rescate de seis mil dólares, equivalente a 214 mil 200 pesos. Los autores del hecho fueron apresados.
La institución del orden dijo que Juily Danimel Acosta Méndez fue liberado en una vivienda ubicada en la calle Primera número 50 del sector Mi Hogar, de Mendoza, donde fueron apresados sus captores.
La Policía precisó que Acosta Méndez, quien fuera secuestrado el pasado lunes, presenta quemaduras en diferentes partes del cuerpo que se las ocasionaron los secuestradores con una plancha marca Black&Decaer.
La Policía dijo que con relación al caso fueron arrestados Robinsón Torres Liriano, de 24 años; Juan Carlos Montillas Paredes, de 25; Ángel Alejandro Hernández Casado, de 18; Joel David Díaz Puello, de 19; y Rayni Margarita Polanco Tejada, de 23.
Indicó que el arresto se produjo en momentos en que custodiaban al plagiado, y se les ocupó un carro Toyota Camry, color blanco, placa A487372, el cual fue utilizado para raptar a la víctima.
También a los secuestradores se les ocupó tres porciones de un vegetal presumiblemente marihuana convertidas en tabaco, así como un cuchillo de aproximadamente 10 pulgadas, tres tela de color marrón con la cual ataron al imputado.
Asimismo en la referida vivienda la Policía ocupó seis celulares a nombres de Franklin Liriano de León, María Comprés Rosario, Alexis Ricardo Antonio Ricardo Comprés, Joel David Díaz Puello y Robinson Tavarez Liriano.
El rescate aconteció en horas de la tarde, cuando varias unidades del departamento antisecuestros de la Policía, dependiente de la Dirección de Investigaciones Criminales, se presentaron al lugar en compañía de las autoridades judiciales en cumplimiento de una orden de allanamiento impartida por un juez.
La Policía señaló que la ubicación del lugar fue posible debido a las labores de inteligencia realizadas por la Dirección de Investigaciones Criminales y el Departamento de Investigaciones de Secuestro.

miércoles, 18 de febrero de 2009

El Episcopado Dominicano truena por crisis económica, inseguridad, violencia y narcotráfico



SANTO DOMINGO.- La Conferencia del Episcopado Dominicano dejó sentir su “profunda” preocupación por la creciente crisis económica, el clima de inseguridad y de violencia, así como por el progresivo auge del narcotráfico y de la delincuencia común, y abogó porque de los planes concretos que se discuten en la cumbre, se produzcan compromisos serios que sean respetados por todos los sectores.
En un extenso documento con motivo del 27 de Febrero, Día de la Independencia Nacional, con el titulo “Construyamos la Paz, Erradiquemos la violencia y la inseguridad”, los obispos católicos consideran que debido al auge de la violencia y la criminalidad que afecta al país, se requieren estudios y análisis “bien ponderados”, así como medidas en las que contribuyan todos los sectores de la sociedad.
Deploran que aún no se ha logrado erradicar el “cáncer” de la corrupción administrativa pública y privada, el tráfico de influencia, la falta de institucionalidad o la degradación institucional, “tampoco se conoce planes para hacer frente a esos grandes males”.
“No podemos bajo ningún concepto dejarles los escenarios a unos pocos. Ocupemos los barrios, las calles y las plazas colectivamente, y mostrémosles que la indisciplina y el desorden no son la regla para la convivencia humana. Les decimos a todos los hombres y mujeres de buena voluntad como les decía Juan Pablo II a los jóvenes: "¡Coraggio!". "¡Ánimo y valentía!". Combatamos unidos el desorden y la delincuencia con inteligencia y talento. Imitemos al fundador de la Patria y digamos con él: "Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy que hombres sin juicio y sin corazón conspiran contra la salud de la Patria", indica el comunicado.
También cuestionaron el mecanismo de otorgamiento de indultos, por lo que solicitan a al Congreso a través de la Comisión de Justicia del Senado crear una ley que establezca las normativas y condiciones bajo las cuales deben realizarse los mismos.
Además, los religiosos estiman conveniente la revisión del Código Procesal Penal, porque a su juicio, el ministerio público no cuenta todavía con las herramientas y tecnologías suficientes para llevar a cabo los adecuados procesos con las requeridas pruebas que hagan posible sancionar debidamente a los culpables.
Dicen que para contrarrestar el clima de violencia e inseguridad, que intenta apoderarse del país, hay que atacar sus causas; por lo que exhortaron actuar con una verdadera voluntad política para el cumplimiento de la Constitución y las Leyes, para el fortalecimiento de los métodos de prevención y persecución del delito por parte de los organismos de la seguridad del Estado.
Al señalar que la violencia y la inseguridad ciudadana están relacionadas con la economía, el Episcopado recomienda a no mantener una postura indiferente ante el bajo salario que perciben muchos trabajadores en las diferentes áreas productivas y de servicio, tanto estatal como del sector privado. “La falta de empleo y la explotación obrera es otro elemento nocivo que engendra inseguridad y violencia en el seno de las familias”.
En ese sentido, exhortaron a los empresarios, comerciantes y a los agentes productivos a analizar su nivel de conciencia social, y el espíritu “muchas veces desmedido por adquirir grandes riquezas en poco tiempo y con detrimento de los trabajadores”.
Precisaron también que, por lo general, la especulación comercial es otro de los elementos que encarecen los productos de mayor necesidad para la población.
Además, instaron al gobierno a revisar las medidas impositivas con impuestos directos al consumo que elevan los productos de primera necesidad, como lo son la alimentación, la medicina y la vivienda.
Violencia, inseguridad y política estatal:
Sobre este aspecto, afirman que, aunque es mucho lo que se ha insistido sobre los grandes problemas que aquejan al país en este campo, y en el que se han ido obteniendo logros significativos en el ordenamiento jurídico, la creación de nuevas Secretarías de Estado, la Seguridad Social y mejoramiento en el sistema carcelario, aún quedan grandes escollos por superar.
A esto se agrega, señalan, el auge de las ejecuciones extrajudiciales a través de los llamados intercambios de disparos, la intolerancia policial en unos casos, los asesinatos de agentes policiales o de seguridad, en otros; las condenas de inocentes, la impunidad de culpables, cuando se trata de sujetos adinerados o con influencia en los estratos de poder; la proliferación de los permisos de armas de fuego y la falta de una política de desarme de la población, especialmente de quienes la portan y usan de manera ilegal.
Los religiosos deploran que toda esa situación trae como una de sus consecuencias el que “vayamos” teniendo una sociedad incrédula del orden institucional, con grandes desconfianzas para el común de los ciudadanos, ante todo, sobre el sistema judicial, propiciando así que la gente busque hacer justicia con sus propias manos.
“Se frena mucho el progreso, cuando el Estado, a causa de la falta de paz y seguridad tenga que destinar cuantiosos recursos a contrarrestar el crimen en perjuicio de la inversión en obras de desarrollo y bienestar social; lo mismo podríamos decir con respecto a los sectores productivos, invirtiendo en seguridad recursos, que pudieran ser destinados al crecimiento empresarial, a la creación de nuevas fuentes de empleo y al desarrollo colectivo”, deploran.
Violencia, inseguridad y economía:
Consideran que si la economía no está concebida como un medio para el crecimiento y el desarrollo integral de la persona humana, se convierte en una “terrible” fuente de injusticia social, “maquinaria engendradora de violencia y destructora de personas”.
Los religiosos afirman que a todo eso se suma, además, la carestía de los servicios de salud y medicamentos, el alto costo de los servicios básicos, como la electricidad, el agua, el teléfono, el transporte, entre otros.
“Otros elementos que provocan inestabilidad e irritación a los sectores productivos de la nación son, la inmigración ilegal, fundada en la mano de obra barata, que desplaza la mano de obra nativa creando un alto nivel de desempleo en los cabezas de familias; y el encarecimiento de los insumos agrícolas y la falta de facilidades e incentivos para ese sector, así como la falta de reglas equitativas en las relaciones comerciales, en las que se les dé la justa valoración al trabajo del hombre del campo y a sus cosechas.
Precisan que una economía manejada de forma irracional, con un Estado débil a la hora de priorizar sus políticas económicas de cara a los más empobrecidos tiene como consecuencia el aumento del hambre, la desnutrición, las enfermedades.
“Motivamos a los hombres y mujeres con poder económico a contribuir con una cuota social e invertir en los sectores marginados, con lo cual no sólo se contribuye al desarrollo social y bienestar de los mismos, sino que se contrarresta la ociosidad, que es fuente generadora de males con repercusiones negativas para los sectores más estables, así como para la inversión extranjera.
Asimismo, estimaron necesario que los servidores públicos se sitúen del lado del pueblo a la hora de establecer cualquier contrato en las obras públicas o de servicios, a fin de que en los mismos no resulten perjudicados los ciudadanos, como el caso de servicios tan fundamentales como la electricidad y el transporte.
Violencia, inseguridad y sociedad:
Aunque en el ámbito social destacaron el crecimiento tecnológico, con una mayor cobertura en la información y con mejores oportunidades de acceso a la educación, los obispos deploraron que, paradójicamente, cada vez más, “estamos asistiendo a espectáculos nunca vistos en una sociedad que se pueda llamar a sí misma civilizada”.
Califican de alarmante y preocupante el crecimiento de la criminalidad, los atracos, secuestros, violaciones de mujeres, niños y niñas, peleas de pandillas, arrebatos de pertenencias a ciudadanos: vehículos, motores, carteras, cadenas y celulares; así como el crecimiento de robos domiciliarios; el crimen organizado; la prostitución de menores; el flujo de armas ilegales, entre otros componentes de la violencia y la inseguridad ciudadana, “pareciera como si estuviéramos retornando a una época donde impera la ley de la selva”.
Tras referirse a los hechos de sangre escenificados entre dominicanos y haitianos, recientemente, los religiosos dicen que la consecuencia de la violencia y la inseguridad social es “gravísima” para la estabilidad de la economía nacional y para la paz pública y familiar.
Sobre este aspecto, llamaron la atención a todos los ciudadanos a unir esfuerzos a fin de que cada uno, desde su propia situación, aporte su cuota propia para la conquista de la armonía, la paz y la sana convivencia entre todos los dominicanos.
Manifiestan que a los organismos encargados del orden público y al poder judicial les corresponde actuar con mano firme contra el narcotráfico y la perversión de menores; mientras que al gobierno central, indican le corresponde revisar la política que está detrás de la proliferación de los juegos de azar y las bancas, que van en desmedro de los escasos ingresos de la población menos formada y más empobrecida.
Asimismo, reiteran le necesidad de mayor inversión en la educación. “En esto tienen que jugar un rol de vital importancia, junto al Estado, los sectores de mayores ingresos, empresarios, comerciantes e inversionistas en general, así como también la Iglesia y otras instituciones religiosas y sin fines de lucro”.
Sobre depuración PN y FFAA:
Por otra parte, sobre la participación de los agentes del orden público y de miembros de cuerpos de seguridad de la Nación en la delincuencia común, exhortaron a sus altos mandos a continuar con los procesos de depuración de los mismos.
Sin embargo, sugieren que la situación salarial de policías y militares debe ser revisada y tomada bien en serio por el gobierno, “un agente policial o militar mal pagado con familia y sin techo propio, está más proclive a dejarse instrumentalizar por narcotraficantes, secuestradores y atracadores”.
Asimismo, recordaron que hace falta una profunda revisión a la “desproporcionada” escala salarial, especialmente en el sector público, en el cual unos servidores ganan muchísima veces más que otros. “Qué bien nos caen las palabras del Padre de la Patria, cuando nos dice: "Sed justos lo primero, si queréis ser felices”.
Violencia, inseguridad y familia:
Al deplorar que tantos niños y jóvenes cuyos padres no los han declarado en el registro civil por diversas causas, el Episcopado invitó al gobierno y a la Junta Central Electoral (JCE) a seguir trabajando sin descanso hasta que no quede un solo dominicano que no haya sido reconocido como ciudadano.
Para los fines, urgen de la creación de metodologías eficaces que agilicen los procesos de declaración tardía para aquellos que sobre-pasan la etapa de la niñez. También hay que quitar las trabas burocráticas, las mediaciones legales que encarecen dicho proceso y reducir los costos de los procedimientos.
“Hacemos un llamado a tomar en serio el rol de la familia en la sociedad y a no escatimar esfuerzos en la lucha por el fortalecimiento de la misma. En esto debemos trabajar todos los sectores de la sociedad, brindando apoyo de toda índole y desde todos los frentes; las políticas estatales, la seguridad social y el bienestar económico, la psicología y la sociología, la escuela y centros de estudios, los medios de comunicación social, las agrupaciones sociales, juntas de vecinos, clubes, etc., la religión y el deporte”, enfatizan.
Violencia, inseguridad y ecología:
Respecto al campo de la ecología y el medio ambiente, resaltan que el país ha ido avanzando, pero entienden que se mantienen actitudes que hay que superar, “hay que seguir manteniendo la conciencia viva contra la deforestación indiscriminada en las cuencas de ríos, quebradas y montañas, y sobre todo hay que seguir incentivando la inversión para el desarrollo de fincas maderables”.
Precisan que el mal uso de los recursos naturales y el mal manejo del medio ambiente tienen consecuencias catastróficas, no sólo para la nación dominicana del presente y del futuro, sino que con ello se contribuye a la destrucción universal del planeta tierra.
Recomiendan a la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARENA) seguir invirtiendo en los programas de forestación y en la exigencia del cumplimiento o la creación de leyes que sancionen a los que dañan y contaminan el ambiente tirando basuras en lugares públicos y a los ruidosos.
“Podemos afirmar que el futuro de la Republica Dominicana y la construcción de una paz duradera no es un problema o un desafío técnico cuanto una decisión ética en el sendero de una mayor humanización".
Debemos ver la situación como una oportunidad para crecer. Hay que darles a entender a los maleantes que no tienen el dominio de la población. Que nadie, por temor, se exima de cumplir con sus actividades ordinarias.